Mucha gente en el sur de Madrid habla de “el pozo” para referirse a su instalación de saneamiento sin saber exactamente qué tipo de pozo tiene. Y la diferencia importa, porque uno está permitido y el otro no.
La fosa séptica es un depósito hermético enterrado que recibe las aguas residuales de la vivienda. Los sólidos sedimentan en el fondo, las grasas flotan en la superficie y el agua clarificada sale hacia el terreno o hacia una segunda cámara. Es un sistema de tratamiento primario, no es limpio del todo, pero está diseñado para no contaminar el suelo circundante de forma directa. Se vacían cada uno a tres años según el uso y hay que pedir certificado oficial del vaciado.
El pozo negro es simplemente un agujero en el suelo, a veces revestido de ladrillo o bloques, donde van las aguas residuales directamente. No hay separación, no hay tratamiento: el agua sucia se filtra al terreno. Están prohibidos en España porque contaminan el suelo y los acuíferos. Muchos municipios del sur de Madrid exigen su sellado y sustitución cuando se detectan.
El problema es que desde fuera los dos se parecen: los dos tienen una tapa en el jardín, los dos hay que vaciarlos con camión cuba, los dos huelen si llevan demasiado tiempo sin mantenimiento. Para saber cuál tienes, lo más fiable es abrir el registro y mirar: si ves un depósito cerrado y estanco, es una fosa séptica. Si ves directamente el suelo y el agua filtra, es un pozo negro.
Qué implica tener un pozo negro
Si tienes un pozo negro y vendes la vivienda, el comprador puede exigirte que lo regularices antes de firmar. Si el Ayuntamiento detecta que tienes uno, puede obligarte a sustituirlo. Y si hay contaminación demostrada del acuífero o del terreno, puedes enfrentarte a una sanción.
La solución habitual es instalar una fosa séptica prefabricada de polietileno, que se entierra en el mismo lugar donde estaba el pozo. El proceso no es complicado si hay acceso para la maquinaria necesaria.
En cuanto al vaciado de fosa séptica, si llevas más de dos años sin hacerlo, ya es momento. Las señales más claras son olor en el jardín, desagüés que van despacio en toda la casa, o césped inusualmente verde en la zona de la fosa. Cubrimos vaciados en Valdemoro, Ciempozuelos, Aranjuez, San Martín de la Vega y alrededores. Escríbenos por WhatsApp y te decimos precio antes de ir.